
Me desperté con la sensación que se tiene inconscientemente al acercarse a una parada y enseguida se oyó el mensaje indicando efectivamente que llegaba a mi destino. Permanecí un rato aún sentada, sabía que avisaban con 5 o 10 minutos de antelación y que luego con la cola que se creaba siempre se tardaba bastante en salir a menos que optase por estar de pie un buen rato para asegurarme salir de las primeras. Finalmente parecí recobrar el control de mis ojos y el resto de mi ser. Empecé a prepararme y a mentalizarme de que, como siempre, no habría venido nadie a recogerme, era lo acordado, yo procedería a coger otro tren hasta llegar a donde, finalmente, nos encontrariamos.
En cuanto pude me apeé del tren y me dispuse con determinación a alcanzar la otra parada cuanto antes, cuanto menos tardase menos risgo había de perder algún tren, aunque luego pudiese tocar esperar un rato largo de todas formas.
En cuanto pude me apeé del tren y me dispuse con determinación a alcanzar la otra parada cuanto antes, cuanto menos tardase menos risgo había de perder algún tren, aunque luego pudiese tocar esperar un rato largo de todas formas.
Pero esta vez no fue así, ahí estaba, dispuesto a llevarme la maleta tras darme un abrazo de esos que te dejan sin respiración. Sin decirnos prácticamente una palabra, como en un sueño y sin dejar de sonreir, se apodera de mi maleta con una mano mientras que con la otra me propone emprender la marcha junto a él.
Ya había comprado los billetes, asique vamos directamente pero con calma hacia el otro tren, que según llegamos al andén figura anunciado, llegará en 2 minutos.
Mientras esperamos le pregunto como es posible que esté aquí, me responde con una sonrisa arrebatándome así otra a mí. Llega el tren, subimos y una vez sentados vuelve a entrarme sueño. Eso de no dormir la noche anterior a un viaje... pero dormir en un viaje matinal siempre hace el trayecto más corto. Cierro los ojos sin dormirme del todo, o eso creo. Cuando vuelvo a medio despertar sigo en el primer tren y anuncian la próxima parada, mi primer destino...

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