sábado, 15 de febrero de 2014

Mi interior

Es en momentos como este en los que necesito un sitio donde plasmar mis pensamientos, mi frustración por la vida y todo lo que a veces no tiene cabina en ninguna otra parte. 

Días como estos resuenan en mi cabeza tus palabras: "no te acordarás de mí." Y días como hoy releo los emails que aún conservo pensando cuantas chorradas nos decíamos y cuanta culpa tuve. Pero también, leyendo dos en concreto, me estremezco. Escucho Con te partiró, de Andrea Bocelli, y me estremezco.

Cómo se pueden sentir cosas tan diferentes con personas tan diferentes. Como se pueden sentir tantas cosas tan diferentes con la misma persona en momentos diferentes.

Y la vida, parece que se me echa encima y lo pago contigo. Si me preguntas una cosa u otra porque tu único propósito es fastidiar. Que sé que no lo es, pero mis sentimientos eso me indican. Y cómo me siento insultada cada vez que me halagas o te disculpas. Porque yo intento hacer lo que es mi deber, y no tiene sentido que me halagues al cumplir con mi deber, sobretodo cuando es una lucha constante conmigo misma el conseguir que lo haga. Y sé que lo que quieres es animarme a que siga trabajando duro, pero casi consigues que se me quiten las ganas. Luego yo cometo errores y tu no les das importancia, mientras que cuando tu los cometes, yo a poco estoy de morderte. Es un ciclo, muy viciado, que no sé como romper. Mis hormonas, el estrés de las clases y de la salud, que no trae más que problemas, no se ponen de tu parte, y me convencen, en menos de una décima de segundo, de que tu eres el que ha de cargar con las culpas. Cuando lo pienso, llorar y apenarme son lo único que puedo hacer. Me disculpo también, pero qué gano si luego muerdo otra vez. Te veo herido y no me gusta. Pero la falta de pasión que se ausenta por tus venas no hace mas que alimentar mi frustración y mi rabia. No te deseo lo que me gustaría, y puede que me sienta tan deseada como me gustaría. 

A veces siento como me abandonan las ganas de vivir, las ganas de luchar. Vuelvo a enfrentarme al mismo monstruo, una y otra vez, no importa cuantas veces. Ahí está, acechando en la penuria.

Al menos, esta vez estaré lista y armada. No pienso aflojar. Son solo unos meses más. Y resolveremos varios de los problemas con suerte y empeño. Luego, ese empeño se lo dedicaré a otras cosas, y entre ellas, tú. 

No recuerdo a todas las personas con las que me he cruzado en mi vida. Pero sí recuerdo con mucho ahínco a los que han marcado una diferencia. A veces echo mucho de menos a esas personas. Son ellos los que me inspiran en varios momentos. Gracias pequeñas estrellas. A veces no me porté bien con todos vosotros, y lo lamento. Por ello, practico a ser una persona mejor que pueda mirar atrás y no arrepentirse de lo que ha hecho o dejado de hacer. No siempre funciona, pero es una meta, un objetivo, y vosotros me habéis inspirado a querer conseguirlo.

Hay tantas cosas que hacer en la vida, y a veces parece faltar el tiempo, pero poco a poco, una cosa detrás de otra, lo encontraremos.

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