Hay olores, sonidos, silencios, colores... que por separado puede que no sean gran cosa, pero cuando los juntas... la sensación es única, sabes que no hay mejor sitio donde estar (al menos por unos días, luego puede que quieras volver a escapar, para posteriormente volver a refugiarte, a recuperarte, para poder siempre seguir adelante)
Añadele unos padres que aun no creen que el tiempo pasa y algo al menos has crecido e intentan protegerte de todo, obligándote a relajarte, preguntándote constantemente si te has quedado con hambre, intentando impedirte conducir por carreteras que no conoces viernes por la tarde que probablemente hay tráfico... cómo si perderse fuese algo tan peligroso, siempre hay alternativa para regresar y/o llegar al destino deseado, como si el tráfico pudiese evitarse siempre, como si no supieses abrir el frigo y hacer cualquier cosa para comer si te quedases con hambre...
Poco a poco a los padres hay que educarles también. Llega un punto en el que ven que no pueden protegerte de todo, que hay cosas a las que tienen que dejar que te enfrentes, algunas con más ganas, otras con menos, algunas más vanales, otras mucho mucho más trascendentales, ellos siempre intentarán guiarte para lo que consideran mejor, pero efectivamente, las riendas de nuestras vidas son nuestras y aunque puedan no gustarles algunas decisiones siempre estarán ahí pensando que somos indefensos... si decidimos lo que ellos preferirían puede que te quieran un poco más, que estén algo más orgullosos, pero eligiendo lo opuesto... nunca te darán la espalda... aun sabiendolo hay cosas que no son fáciles. Aun así si creen que te equivocas podrían llegar a amenazarte para mantenerte en lo que ellos consideran correcto, y por tanto lo mejor para ti...
Decisiones trascendentales, que dividen tu mundo, erradicando partes de él, dandote la sensación de que cualquiera de ellas harán que te arrepientas de una u otra cosa.
Decisiones que te hacen "crecer", porque si no las tomas no puedes avanzar, pero a veces es tal el gris de las decisiones que no ves nada claro cual quieres tomar, puede que en el fondo si, pero que realmente por un lado quieras tomar una y en el fondo sepas que conviene la otra... y con semejante contradicción no puedes decidirte... pero no se puede tener todo... y en el fondo sabes que harás lo que en el fondo sabes que es correcto, porque ya lo decidiste hace tiempo en la misma situación y aun así intentas oponerte... intentas decidirte por lo otro, que en parte es lo que quieres, pero sabes que te perseguirá siempre como una mosca que ronda tu oreja esa sensación que hay en el fondo, muy dentro de ti, que te dice que lo que quieres no es lo que has de elegir.
Y aun así también tengo la extraña sensación de que no termino de vivir mi vida, sino que mi vida me vive a mi, arrastrandome como si en un rio me encontrase en una barca que no pudiese controlar... empiezo a recrearme en la idea de que la felicidad es algo meramente fortuito y efimero, algo que parece que tienes pero que realmente no puedes contener, atrapar y que al mero intento de capturarlo se escapa... asique lo único que se puede hacer es disfrutar mientras se es feliz... porque no durará.
Ese es mi consuelo, estos meses anteriores permanecerán en mi baul de magnificos recuerdos, momentos que disfruté y que nadie nunca me quitará...pero ahora la corriente me lleva por otro lado y tendré que enfrentarme a todos esos miedos que realmente no sabía que tenía. Aun así no cuento con que las cosas vayan bien, pero no me importa, porque tampoco es realmente lo que creo querer, con lo cual me siento algo resignada, pero creo que tomando la decisión que mi fuero interno considera correcta, incluso aunque eso me produzca la pesadumbre de que nunca podré ser feliz.
Voy a dejar de creer que la felicidad es algo real, y voy a arrepentirme de esta decisión, pero no puedo vivir con algo dentro de mí diciéndome que no he hecho lo correcto, corroyéndome por dentro esa desazón tampoco podría ser feliz, o podría serlo, pero no por mucho, con lo cual me recreo en la efimeridad de tal sentimiento.
Sigo siendo muy kantiana en eso, el deber por el deber, lo "correcto" es la decisión que siempre acabo tomando, incluso aun sin saber 100% que es lo correcto.
No me gusta, pero es lo que he decidido y ahora toca vivir con ello.
miércoles, 14 de julio de 2010
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